Las mujeres se pintan
Las mujeres se pintan antes de la noche.
Los ojos, la nariz, los brazos, el hueco poplíteo, los dedos de los pies.
Se pintan con maquillajes importados, con témperas, con lápices de fibras.
En el alba, ya no están.
A lo largo de la noche y de los hombres, se van borrando.
La que no está
Ninguna tiene tanto éxito como La Que No Está.
Aunque todavía es joven, muchos años de práctica consciente la han perfeccionado en el sutilísimo arte de la ausencia.
Los que preguntan por ella terminan por conformarse con otra cualquiera,
a la que toman distraídos,
tratando de imaginar que tienen entre sus brazos a la mejor, a la única,
a La Que No Está.