L’ultimo bacio, cerchi riparo fraterno conforto, tendi le braccia allo specchio, ti muovi a stento e con sguardo severo, di quei violini suonati dal vento, l'ultimo bacio brucia sul viso come gocce di limone, l'eroico coraggio di un feroce addio, ma sono lacrime mentre piove piove, mentre piove piove . . .
viernes, 9 de abril de 2010
Clarice Lispector
Ella tenía hipo. Y como si no bastara la claridad de las dos de la tarde, era pelirroja.
En la calle vacía, las piedras vibraban de calor; la cabeza de la chiquilla llameaba.
Sentada en los escalones de su casa, lo soportaba. Nadie en la calle, sólo una persona esperando inútilmente en la parada del tranvía.
Y como si no bastara su mirada sumisa y paciente, el hipo la interumpía a cada momento, sacudiendo su mentón que se apoyaba acomodado en la mano. ¿Qué hacer con una chica pelirroja con hipo? Nos miramos sin palabras, desaliento contra desaliento. En lacalle desierta ninguna señal de tranvía . En una tierra de morenos, ser pelirrojo era una involuntaria rebelión.
¿Qué importaba si en un día futuro su marca iba a hacerla erguir insolente una cabeza de mujer? Por ahora estaba sentada en un escalón centelleante de la puerta, a las dos de la tarde. Lo que la salvaba era un monedero viejo de señora, con la cremallera rota. La aseguraba con un amor conyugal ya acostumbrado, apretándola contra las rodillas.
Fue entonces cuando se aproximó a su otra mitad en este mundo, un hermano de Grajaú. La posibilidad de comunicación surgió en el ángulo caliente de laesquina, acompañando a una señora, y encarnada en la figura de un can. Era un basset lindo y miserable, tierno bajo su fatalidad. Era un basset pelirrojo. Allá venía él trotando, delante de su dueña, arrastrando su largura. Desprevenido, acostumbrado, perro.
La chica abrió os ojos asombrada. Suavemente avisado, el perro se paró delante de ella. Su lengua vibraba. Ambos se miraban. Entre tantos seres que están preparados para volverse dueños de otro ser, allí estaba la chica que había venido al mundo para tener aquel perro. Él se estremecía con suavidad, sin ladrar. Ella lo miraba bajo los cabellos, fascinada, seria. ¿Cuánto tiempo estaba pasando? Un gran hipo desafinado la sacudió. Él ni siquiera tembló. También ella pasó por encima el hipo y continuó mirándolo fijamente. Los pelos de ambos eran cortos, rojizos. ¿Qué fue lo que se dijeron? No se sabe. Tan sólo se sabe que se comunicaron rápidamente, porque no había tiempo. Se sabe también que sin hablar se pedían. Se pedían con urgencia, intrigados, sorprendidos.
Pero ambos estaban comprometidos. Ella, con su infancia imposible. Él con su naturaleza aprisionada.
La dueña esperaba impaciente bajo la sombrilla. El basset pelirrojo finalmente se desprendió de la chica y salió sonámbulo. Ella quedó perpleja, con el acontecimiento en las manos, en una mudez que ni su padre ni su madre comprenderían . Lo acompañó con los ojos negros que apenas creían, doblada sobre el monedero y las rodillas, hasta verlo doblar la otra esquina.
Pero él fué más fuerte que ella. Ni una sola vez miró hacia atrás.
miércoles, 7 de abril de 2010
Celtas

Antigua bendición celta
Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.
Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.
Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte.
Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño.
Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja.
Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.
Que las bendiciones de San Patricio te contemplen.
Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.
Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas y que se colme tu corazón con todo lo que desees.
Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones.
Que no conozcas nada más que la felicidad. Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.
Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos.
lunes, 5 de abril de 2010
César Mermet
De lo que me faltas crezco, tu falta me alarga hasta mañana, del aire de tu ausencia respiro, del tiempo que me faltas rejuvenezco, del hambre tranquila de tenerte me alimento. Tu no estar me acompaña en la noche y el día como el anillo de largos años cuyo extravío ciñe el dedo de desnudez y desconcierto.
De lo que me faltas crezco, como las ramas hacia la luz, imposible y nutricia. Tu falta me alarga hasta mañana, mañana es tu mejor nombre, la luz futura te arregla los cabellos y es para encontrarte al día siguiente que consigo anochecer cada día.
Yo enriquezco de tu falta, qué incontables esperanzas acumulas faltando, a cada instante es más preciosa tu ausencia y yo el único que tiene en la mano el monto entero de tu falta. Porque ensayé el derroche por festejarte presente y ausente, desperté mis subsuelos, encendí minas, multipliqué cristales, puse al oro en celo, ayunté las gemas, me supe inagotable. Tender a ti, abarcar tu escándalo, bloquearte las jugadas, las travesuras y las coreografías, me hizo espacial, curvo y abierto.
Me faltas como el gramo de menos que pone en marcha el mecanismo, como la repentina falta del leve pájaro pone en marcha el duraznero y cimbra, y toda la luz de la mañana parpadea.
Me faltas ahora benignamente como la lluvia al campo cuando las primeras gotas comienzan.
Me faltas como el regalo prometido en el gozoso noviciado de la espera.
Me faltas como en la víspera de la fiesta falta la música a todo el pueblo y todos viven de la música que les falta, y los cuchillos y herraduras del herrero ese día se templan con la música de mañana y tañen, cantan, cortan y galopan felizmente.
Me faltas como la posesión más querida, como un campo en otra provincia en la época en que la mies madura, me faltas como una plantación de limones al otro lado del río, que amarilla y aroma por detrás del sueño. Pequeña, clavo de olor, especia del alma, me faltas necesaria simple y segura como le falta el azafrán al guiso pálido. Por favor, tú, mi falta, acentúame el tiempo, oriéntame el espacio, hazme dinámico y esdrújulo, lánzame faltándome por sobre el largo día, ayúdame a vivir desazonándome, accióname como un dulce desnivel, como el declive que echa a rodar el siglo inerte de la piedra, como la diferencia de sensación entre el tobillo izquierdo y el derecho, de donde nace la marcha, y como el otoño adonde fluye toda la savia del año hasta agolparse en los racimos.
Me gusta que me faltes, es extraño, estoy cómodo con mi carencia, siento que la vida me debe, que la luz siempre paga, y benévolamente contemplo la calle con sensatez y tolerancia, como un acreedor agrario de buen pasar y corazón sin agriura dejo que transite en paz el día, que el tiempo trabaje por mi cuenta, que las horas se afanen, que los pájaros vuelen en mis dominios, que las palomas ilustren mi calma, sin reclamar los dominios de mi calma.
Por favor, no dejes de faltarme, fáltame así de suave, fáltame suavemente, yo saboreo tu falta como una mata dulce nacida al borde del agua, con sabor a transcurso y a promesa de un gusto a mata dulce, cumpliéndose sabrosa, interminablemente.
César Mermet (1963)
[gracias Claudio C.]
sábado, 3 de abril de 2010
Jorge Luis Borges
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos.
Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
jueves, 1 de abril de 2010
Julio Cortázar
lunes, 29 de marzo de 2010
Charles Bukowski
Esperando la muerte
Como un gato
Que va a saltar sobre
La cama
Me da tanta pena
Mi mujer
Ella verá este
Cuerpo
Blanco
Rígido
Lo zarandeará una vez y luego
Quizás
Otra:
" !Hank! "
Hank no
Responderá.
No es mi muerte lo que
Me preocupa, es mi mujer
Que se quedará con este
Montón de
Nada.
Quiero que
Sepa
Sin embargo
Que todas las noches
Que he dormido a su lado
Incluso las discusiones
Más inútiles
Siempre fueron
Algo espléndido
Y esas difíciles
Palabras
Que siempre temí
Decir
Pueden decirse
Ahora:
Te amo.
domingo, 28 de marzo de 2010
Alejandra Pizarnik
viernes, 26 de marzo de 2010
Bertolt Brecht
La primera mirada por la ventana al levantarse
el reencuentro con el viejo libro,
rostros entusiasmados,
nieve,
el cambio de las estaciones,
el periódico,
el perro,
la dialéctica,
ducharse,
nadar,
música antigua,
zapatos cómodos,
comprender,
música nueva,
escribir,
plantar,
viajar,
cantar,
ser amable.
jueves, 25 de marzo de 2010
León Gieco
La memoriaLos viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.
El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.
La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.
Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.
Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.
Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.
Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.
La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.
Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.
Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.
Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.
Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.
La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.
La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.
Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.
América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.
Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.
La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.
(pintura "Memoria" de René Magritte)
miércoles, 17 de marzo de 2010
Pablo Neruda
domingo, 14 de marzo de 2010
Ernesto Che Guevara
Yo tuve un hermanoYo tuve un hermano
no nos vimos nunca
pero no importaba.
Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo
le tomé su voz
libre como el agua.
Caminé de a ratos
cerca de su sombra
no nos vimos nunca
pero no importaba.
Mi hermano despierto
mientras yo dormía.
Mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.
(Julio Cortázar)
martes, 9 de marzo de 2010
Pedro Salinas
lunes, 1 de marzo de 2010
Gonzalo Rojas
Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.
Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.
Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.
domingo, 28 de febrero de 2010
Chocolate

El 1º europeo que probó esta bebida, antecedente del chocolate, pudo muy bien haber sido el mismo Cristóbal Colón en 1502 al llegar a la isla Guanaja (Isla de Pinos, en la costa de la actual Honduras), en su cuarto viaje a América.
Cristóbal Colón, a su vuelta a España, lleva muestras de cacao a los Reyes Católicos; sin embargo no tiene éxito por su sabor amargo y picante y por su aspecto sucio. Aun así es de las muestras que Hernán Cortés -también consciente del valor del cacao entre los aztecas- decidió llevarse consigo a la España de Carlos I en 1528 de donde surge la historia del chocolate en Europa. Cortés, al probar el brebaje preparado por los aztecas, lo había descrito así: "cuando uno lo bebe, puede viajar toda una jornada sin cansarse y sin tener necesidad de alimentarse". Además del valor alimentario también le había llamado la atención el valor monetario que le daban los aztecas.
El primer paso importante fue la solidificación del chocolate para obtener la tableta. El Italiano Doret fue el primero que solidificó el chocolate en Turín.
La invención del chocolate con leche hacia 1875 por parte de Daniel Peter gracias al aprovechamiento de la harina láctea (leche en polvo) creada por Henri Nestlé.
jueves, 25 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
Homero Manzi
Corazón, en aquella noche larga maduró
la fruta amarga de esta eterna soledad.
Corazón, ¿ en las nubes de qué cielo la tristeza
de tu vuelo sin consuelo vagará?
Bien lo sé, aquel frío alucinante del instante me cegó.
Fue en un viendo de locura, sin ternura, sin perdón.
Fue en el grito enronquecido de un amor enloquecido de dolor.
Eras la luz del sol y la canción feliz,
y la llovizna gris en mi ventana.
Eras remanso fiel y duende soñador
y jazminero en flor, eras mañana.
Suave murmullo, viento de loma,
cálido arrullo de la paloma.
Ya no serás jamás aroma de rosal,
frescor de manantial en mi destino.
Solo serás la voz que me haga recordar
que un instante atroz te hice llorar.
Ya no estás, y el recuerdo es un espejo que
refleja desde lejos tu tristeza y mi maldad.
Ya no estás, y tu ausencia que se alarga
tiene gusto a fruta amarga, a castigo y soledad.
Corazón una nube puso un velo sobre el cielo de los dos,
y una nube solamente, de repente, me perdió.
Una nube sin sentido, sin clemencia, sin olvido, sin perdón.
Eras la luz del sol y la canción feliz,
y la llovizna gris en mi ventana.
Eras remanso fiel y duende soñador
y jazminero en flor, eras mañana.
Suave murmullo, viento de loma,
cálido arrullo de la paloma.
Ya no serás jamás aroma de rosal,
frescor de manantial en mi destino.
Solo serás la voz que me haga recordar
que un instante atroz te hice llorar.
martes, 23 de febrero de 2010
Galicia

Foto: Iglesia de Vilameñe
En la antigüedad los griegos denominaban a la zona noroccidental de la Península Ibérica (una zona más amplia que la actual Galicia) kalekói (καλλαικoι), que era el nombre con que sus habitantes se conocían a sí mismos. El topónimo procede de la denominación de los pobladores celtas que arribaron en dos oleadas sucesivas, la primera en torno al 1800 A. C. y la segunda en torno al siglo IV A. C. (celtas de Hallstatt). El topónimo evolucionó a Gallaecia bajo la administración romana. En la época medieval se constituyó como reino independiente, con el nombre de Reyno de Galicia formando parte posteriormente del Reino de León, aunque mantuvo su carácter formal de reino (Reyno de Galicia) el territorio de la actual comunidad autónoma hasta la división territorial de 1833, momento en el cual se crearon las actuales provincias gallegas, y desaparecieron formalmente los antiguos reinos. En el período transicional entre la Edad Antigua y la Edad Media la zona fue llamada ocasionalmente Suevia debido a que en este territorio fue el centro en el cual se establecieron las etnias invasoras de los germanos suevos (o suavos).
lunes, 22 de febrero de 2010
Vincent Van Gogh
Esta historia se la debemos a Paul Gauguin que compartió una habitación con Vincent en Arles allá por 1888. Nos cuenta que en el estudio había un par de botas claveteadas llenas de barro de las que hizo una notable pintura, intrigado por la razón para guardar semejantes andrajos se atrevió a preguntárselo un día. Entonces Vincent le contó la historia de ese par de zapatos.“Mi padre era pastor, con lo cual estudié teología. Una mañana, sin decir nada a nadie, marché a Bélgica, siendo muy joven, dispuesto a predicar el evangelio en las fábricas, pero no como me enseñaron sino como yo lo entendía, pues creo que Jesús ama a los pobres. Esas botas soportaron muy bien el viaje”.
Pero hay más, según cuenta Gauguin (que lo tacha de loco), mientras Vincent predicaba a los mineros de Borinage, hubo una explosión de grisú, cuya víctima, dado el grado de quemaduras y mutilación que tenía, fue desahuciado por el médico que llegó a decir que sólo un milagro podría salvarlo. Vincent se entregó a su cuidado con toda su alma, permaneció con él durante cuarenta días, atendiéndole con tanto cuidado que le salvo la vida. Las cicatrices del rostro de ese hombre, resucitado por el milagro del cuidado, se le aparecieron a Vincent como las cicatrices de una corona de espinas, por lo que tuvo la visión de la corona de espinas del Cristo resucitado. Este era el auténtico motivo por el que todavía no se había desprendido del par de botas (cual reliquia) que llevaba cuando tuvo esa visión. Las botas en las que Vincent hizo resucitar a Jesús, el Jesús que mora en lo más profundo de cada uno.
Gauguin termina el relato diciendo: “Y Vincent tomó de nuevo su pincel y, silenciosamente, se puso a trabajar. Junto a él había un lienzo blanco. Yo mismo tuve la visión de Jesús predicando amorosa y humildemente”.
Amo profundamente esta pintura (Vero)
domingo, 21 de febrero de 2010
William Shakespeare
viernes, 19 de febrero de 2010
Pablo Neruda
Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste como yo, nos mira.
Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.
Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.
Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.
Yo no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron tus palabras.
Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.
Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.
(Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar)
Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
Amor divinizado que se acerca.
Amor divinizado que se va.
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía.
¿Qué más?
Juntos hicimos un recodo en la ruta
donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste:
pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos.
No sé hacia dónde voy ...
Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.
jueves, 18 de febrero de 2010
Gabriela Mistral
lunes, 15 de febrero de 2010
Los Fabulosos Cadillacs

Siguiendo la luna
Siguiendo la luna
No llegaré lejos
Tan lejos como se pueda llegar
Las cosas que dije
No tienen sentido
No puedo detenerme
Ponerme a pensar
Siguiendo la luna
Y su vuelta invisible
La noche seguro que me alcanzará
No es que tu mirada
Me sea imposible
Tan solo es la forma como caminas
Vamos mi cariño que todo está bien
Esta noche cambiaré
Te juro que cambiaré
Vamos mi cariño ya no llores más
Por vos yo bajaría el sol
O me hundiría en el mar
Y esto parece verdad para mí
Suena como un crimen
Lo que tu me has hecho
Deberías ir a parar la prisión
Suena como un crimen
Que me hayas mentido
Que hayas engañado a este corazón
Siguiendo la luna
No llegaré lejos
Tan lejos como se pueda llegar
Son casi las 4 de la madrugada
Mi casa brillaba cruzando ese mar
Vamos mi cariño que todo está bien
Esta noche cambiaré
Te juro que cambiaré
Vamos mi cariño ya no llores más
Por vos yo bajaría el sol
O me hundiría en el mar
y esto parece verdad para mi
y esto parece verdad para mi
domingo, 14 de febrero de 2010
John Lennon
Woman I can hardly express,
My mixed emotion at my thoughtlessness,
After all I'm forever in your debt,
And woman I will try express,
My inner feelings and thankfullness,
For showing me the meaning of succsess,
oooh well, well, oooh well, well,
Woman I know you understand
The little child inside the man,
Please remember my life is in your hands,
And woman hold me close to your heart,
However, distant don't keep us apart,
After all it is written in the stars,
oooh well, well, oooh well, well,
Woman please let me explain,
I never mean(t) to cause you sorrow or pain,
So let me tell you again and again and again,
I love you (yeah, yeah) now and forever,
I love you (yeah, yeah) now and forever,
I love you (yeah, yeah) now and forever,
I love you (yeah, yeah) ...
Mujer
Mujer, apenas puedo expresar
La rara emoción en mi falta de consideración
Después de todo,
estaré por siempre en deuda contigo
Y mujer, intentaré expresar
Mis sentimientos internos
y mi agradecimiento
Por mostrarme el significado del éxito
Mujer, sé que comprendes
El pequeño niño dentro de un hombre
Por favor recuerda mi vida está en tus manos
Y mujer manténme cerca de tu corazón
Que la distancia no nos separe
Después de todo está escrito en las estrellas
Mujer, por favor déjame explicarte
Nunca quise causarte pena o dolor
Pues déjame una y otra vez decirte
Te amo, ahora y por siempre
Te amo, ahora y por siempre
Te amo, ahora y por siempre
Te amo
Miguel Hernández
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.
El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada.
Fueron pétreos los labios.
El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse
murieron en los brazos.
Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.
jueves, 11 de febrero de 2010
Leos Carax


Los amantes de Pont Neuf
Dirigida por Leos Carax
(1991)
Elenco: Juliette Binoche, Denis Lavant, Klaus-Michael Grüber, Daniel Buain, Marion Stalens, Chrichan Larson, Edith Scob
Sinopsis: Alrededor del Pont Neuf, pese a su nombre, el puente más antiguo de París, se formula una fascinante historia de amor entre dos vagabundos. Él es Alex, un frustrado artista de circo por su adición al alcohol, ella Michele, una pintora que va perdiendo el sentido de la realidad tras una relación emocional rota y una enfermedad degenerativa que la va dejando ciega, El sentido de la dependencia entre uno y otro se va estrechado hasta el punto de que la relación que les une se torna en un círculo vicioso y agobiante difícil de solucionar...
Los amantes de Pont Neuf no puede tener un inicio más duro: tras desmitificar el glamour de París (aquí fantasmal, dormido), la película nos traslada a un asilo de lisiados, una suerte de hospital psiquiátrico, un centro donde se agrupan vagabundos, gente sin motivaciones, los despojos de un sistema que celebra los 200 años de la Revolución Francesa. Leos Carax nos deja conocer la oscuridad del túnel para luego, siempre desde un tono silencioso (casi mudo) y lánguido (casi onírico), aportar una pequeña luz de esperanza. El puente del título, símbolo de la cinefilia, será la casa de los amantes heridos: el primero, un artista de circo que necesita somníferos líquidos para poder dormir; la otra, una pintora enferma que está a punto de perder la visión de sus ojos. A partir de aquí, mezclando el thriller con el drama, Carax retrata la lírica de la pobreza, las aristas de la marginación, la precariedad de los inadaptados, la amistad que une a aquellos que en su día lo tuvieron todo y lo acabaron perdiendo. En definitiva, una historia sobre la pobreza material y la riqueza de espíritu; el poder, la búsqueda y el anhelo de querer y ser querido.
Miguel Hernández
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión mas grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedientas de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Y volverás a mi huerto y a mi higuera
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
de almendro de natas te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas
compañero del alma, compañero.
martes, 9 de febrero de 2010
Vinicius de Moraes
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Soneto de la separación
De repente la risa se hizo llanto,
silencioso y blanco como la bruma;
de las bocas unidas se hizo espuma,
y de las manos dadas se hizo espanto.
De repente la calma se hizo viento
que de los ojos apagó la última llama,
y de la pasión se hizo el presentimiento
y del momento inmóvil se hizo el drama.
De repente, no más que de repente,
se volvió triste lo que fuera amante,
y solitario lo que fuera contento.
El amigo próximo se hizo distante,
la vida se volvió una aventura errante.
De repente, no más que de repente.
domingo, 7 de febrero de 2010
Francisco de Quevedo
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;
Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrán sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Palo Borracho

También se lo conoce (según las especies) por otros nombres comunes como toborochi, yuchán, algodonero, palo botella, palo barrigudo, samohú, samuhú, ñandubay, o painero.
Palo borracho en floren mi esquina hay un palo borracho
sembrado de capullos
abiertos, destilados
de espuma incipiente,
de infinita
pereza estremecida.
Graciela Perosio (n. Bs. As. 14/6/1950)
Maria Elena Walsh
viernes, 5 de febrero de 2010
Samuel Coleridge
Gustav Klimt
Gustav Klimt (14 de julio, 1862 – 6 de febrero, 1918) fue un pintor simbolista austríaco y uno de los más destacados representantes del movimiento modernista. Intelectualmente afín a cierto ideario romántico, Klimt encontró en el desnudo femenino una de sus más recurrentes fuentes de inspiración."No existe ningún autorretrato mío. No me interesa mi propia personalidad como objeto de un cuadro, sino más bien me interesan otras personas, en especial mujeres, otras apariencias … estoy convencido de que como persona no soy especialmente interesante".
Gustav Klimt
Giuseppe Ungaretti
I giorni e le notti
suonano
in questi miei nervi
di arpa
vivo di questa gioia
malata di universo
e soffro
di non saperla
accendere
nelle mie parole.
Poesía
Los días y las noches
tocan
en mis nervios
de arpa
vivo de esta alegría
enferma de universo
y sufro
por no saberla
encender
en mis palabras.
Octavio Paz
jueves, 4 de febrero de 2010
Jaime Sabines
Enrique Anderson Imbert
Durante dos meses se asomó a la muerte. El médico refunfuñaba que la enfermedad de Pedro era nueva, que no había modo de tratarse y que él no sabía qué hacer... Por suerte el enfermo, solito, se fue curando. No había perdido su buen humor, su oronda calma provinciana. Demasiado flaco y eso era todo. Pero al levantarse después de varias semanas de convalecencia se sintió sin peso.
-Oye -dijo a su mujer- me siento bien pero ¡no sé!, el cuerpo me parece... ausente. Estoy como si mis envolturas fueran a desprenderse dejándome el alma desnuda
-Languideces -le respondió su mujer.
-Tal vez.
Siguió recobrándose. Ya paseaba por el caserón, atendía el hambre de las gallinas y de los cerdos, dio una mano de pintura verde a la pajarera bulliciosa y aún se animó a hachar la leña y llevarla en carretilla hasta el galpón.
Según pasaban los días las carnes de Pedro perdían densidad. Algo muy raro le iba minando, socavando, vaciando el cuerpo. Se sentía con una ingravidez portentosa. Era la ingravidez de la chispa, de la burbuja y del globo. Le costaba muy poco saltar limpiamente la verja, trepar las escaleras de cinco en cinco, coger de un brinco la manzana alta.
-Te has mejorado tanto -observaba su mujer- que pareces un chiquillo acróbata.
Una mañana Pedro se asustó. Hasta entonces su agilidad le había preocupado, pero todo ocurría como Dios manda. Era extraordinario que, sin proponérselo, convirtiera la marcha de los humanos en una triunfal carrera en volandas sobre la quinta. Era extraordinario pero no milagroso. Lo milagroso apareció esa mañana.
Muy temprano fue al potrero. Caminaba con pasos contenidos porque ya sabía que en cuanto taconeara iría dando botes por el corral. Arremangó la camisa, acomodó un tronco, tomó el hacha y asestó el primer golpe. Entonces, rechazado por el impulso de su propio hachazo, Pedro levantó vuelo.
Prendido todavía del hacha, quedó un instante en suspensión levitando allá, a la altura de los techos; y luego bajó lentamente, bajó como un tenue vilano de cardo.
Acudió su mujer cuando Pedro ya había descendido y, con una palidez de muerte, temblaba agarrado a un rollizo tronco.
-¡Hebe! ¡Casi me caigo al cielo!
-Tonterías. No puedes caerte al cielo. Nadie se cae al cielo. ¿Qué te ha pasado?
Pedro explicó la cosa a su mujer y ésta, sin asombro, le convino:
-Te sucede por hacerte el acróbata. Ya te lo he prevenido. El día menos pensado te desnucarás en una de tus piruetas.
-¡No, no! -insistió Pedro-. Ahora es diferente. Me resbalé. El cielo es un precipicio, Hebe.
Pedro soltó el tronco que lo anclaba pero se asió fuertemente a su mujer. Así abrazados volvieron a la casa.
-¡Hombre! -le dijo Hebe, que sentía el cuerpo de su marido pegado al suyo como el de un animal extrañamente joven y salvaje, con ansias de huir-. ¡Hombre, déjate de hacer fuerza, que me arrastras! Das unas zancadas como si quisieras echarte a volar.
-¿Has visto, has visto? Algo horrible me está amenazando, Hebe. Un esguince, y ya comienza la ascensión.
Esa tarde, Pedro, que estaba apoltronado en el patio leyendo las historietas del periódico, se rió convulsivamente, y con la propulsión de ese motor alegre fue elevándose como un ludión, como un buzo que se quita las suelas. La risa se trocó en terror y Hebe acudió otra vez a las voces de su marido. Alcanzó a agarrarle los pantalones y lo atrajo a la tierra. Ya no había duda. Hebe le llenó los bolsillos con grandes tuercas, caños de plomo y piedras; y estos pesos por el momento dieron a su cuerpo la solidez necesaria para tranquear por la galería y empinarse por la escalera de su cuarto. Lo difícil fue desvestirlo. Cuando Hebe le quitó los hierros y el plomo, Pedro, fluctuante sobre las sábanas, se entrelazó con los barrotes de la cama y le advirtió:
-¡Cuidado, Hebe! Vamos a hacerlo despacio porque no quiero dormir en el techo.
-Mañana mismo llamaremos al médico.
-Si consigo estarme quieto no me ocurrirá nada. Solamente cuando me agito me hago aeronauta. Con mil precauciones pudo acostarse y se sintió seguro.
-¿Tienes ganas de subir?
-No. Estoy bien.
Se dieron las buenas noches y Hebe apagó la luz.
Al otro día cuando Hebe despegó los ojos vio a Pedro durmiendo como un bendito, con la cara pegada al techo.
Parecía un globo escapado de las manos de un niño.
-¡Pedro, Pedro! -gritó aterrorizada.
Al fin Pedro despertó, dolorido por el estrujón de varias horas contra el cielo raso. ¡Qué espanto! Trató de saltar al revés, de caer para arriba, de subir para abajo. Pero el techo lo succionaba como succionaba el suelo a Hebe.
-Tendrás que atarme de una pierna y amarrarme al ropero hasta que llames al doctor y vea qué pasa.
Hebe buscó una cuerda y una escalera, ató un pie a su marido y se puso a tirar con todo el ánimo. El cuerpo adosado al techo se removió como un lento dirigible.
Aterrizaba.
En eso se coló por la puerta un correntón de aire que ladeó la leve corporeidad de Pedro y, como a una pluma, la sopló por la ventana abierta. Ocurrió en un segundo. Hebe lanzó un grito y la cuerda se le desvaneció, subía por el aire inocente de la mañana, subía en suave contoneo como un globo de color fugitivo en un día de fiesta, perdido para siempre, en viaje al infinito.
Se hizo un punto y luego nada.
Pedro Salinas
martes, 2 de febrero de 2010
Alberto Greco
Alberto Greco fue un artista que nació en Buenos Aires, Argentina en 1931, falleció en Barcelona, España en 1965, donde pasó la última etapa de su carrera artística. Después de intervenir en la fundación del informalismo argentino en 1959 junto a los artistas Baulari, Pucciarelli, Wells y Noé, entre otros, se aleja de la expresión pictórica y se adentra en el campo del arte conceptual.Sus aportes han sido fundamentales en los inicios del Arte Conceptual en España, poniendo en práctica un tipo de intervenciones artísticas que él mismo denomina vivo dito o arte vivo. A su faceta de artista- pintor multimedia añade su faceta de poeta.
Macedonio Fernández
Amor se fue;
mientras duró
a todo hizo placer.
Cuando se fue
nada dejó
que no doliera.
lunes, 1 de febrero de 2010
Auguste Rodin
El besoElaborada entre 1886 y 1890, la escultura corresponde al momento en que Rodin trabaja junto con Camille Claudel (escultora francesa, hermana del poeta, dramaturgo y diplomático francés Paul Claudel). Ella comenzó trabajando como alumna suya, lo que desembocó en una relación amorosa. Será un vínculo muy tormentoso, estará muy cercana al maestro, hasta el punto en el que alguna de las obras que hace ella acaban siendo firmadas por Rodin.
Florencia Abadi
desamor –qué raro sería, le digo, muchas vidas que se vuelvan lúcidas a la vez una lluvia que dé señales más claras– hablar me avergüenza de...
más vistas último mes
-
"Las únicas personas para mí son los locos, aquellos que están locos para vivir, locos para hablar, locos para ser salvados, deseosos ...
-
Óyeme que me canso de tantos miramientos. Yo quiero desnudarte de pretextos inútiles, erizarte la piel y quitarte la ropa, arrancártela ...
-
El tiempo es muy lento para aquellos que esperan, muy veloz para aquellos que tienen miedo, muy largo para quien sufre, muy breve para aquel...




